Cal Gaudí – Espai Eqüestre

Cal Gaudí- Espai Eqüestre (En castellano: Espacio ecuestre) es nuestro hogar equino y la base de mi enseñanza. La creación de este espacio ha sido posible con la invaluable ayuda de mi familia y de nuestros amigos.

En Cal Gaudí no tengo caballos de escuela – son todos mis caballos y ponis privados que cada uno de vez en cuando trabaja en clases. Esto quiere decir que cada uno de ellos lo trato, lo entreno y lo mimo igual que un caballo «particular».  Por eso son sensibles, son entrenados y tienen la posibilidad de mantener su personalidad y carácter individual”

 

Cal Gaudí es un espacio:

  • Donde los caballos pueden vivir lo más natural posible.
  • Donde las personas pueden venir a aprender con nuestros caballos en mutuo respeto.
  • Donde enseñamos el equilibrio, a humanos y a caballos.
  • Que no es una hípica típica con mucho espacio para las personas y poco para los caballos.
  • Que transmite la esencia mía y de mis caballos.
  • Donde los caballos tienen un papel importante en la enseñanza de las personas.
  • Donde los caballos puedan expresarse y donde las personas han de aprender a entender qué les están diciendo los caballos.
  • Donde los caballos están física- y mentalmente preparados para el trabajo que tienen que hacer para ganarse la vida.

Cal Gaudí  – con más palabras

Es un espacio donde los caballos puedan vivir de una manera más natural posible. Todo para que puedan estar mejor en su trabajo de ayudarme a enseñar un manejo y un entreno – pie a tierra y en la equitación – más saludable para caballo y para jinete.

Opté por llamarlo espacio más que una hípica por que la palabra “hipica” me lleva a pensar en un sitio pensado y diseñado para la comodidad de las personas, para cuando vayan a usar el caballo. Suele haber un bar, vestuarios y mucho espacio para pistas. Los caballos, mientras que tengan que esperar a que venga la persona a montar, esta o en un
Box o en un paddock individual sin posibilidad de relacionarse con otros de su especie y aunque estén en paddock sin suficiente espacio para poder caminar y moverse suficiente en libertad.

Es mi intención que Cal Gaudí sea un espacio muy natural donde humanos y caballos se pueden encontrar en un punto medio y en mutuo respeto. Sobre todo, poniendo hincapié en el respeto del humano hacia el caballo. Cuando mis caballos no trabajan viven en manada y en libertad, algo que les ayudan a estar sanos física- y mentalmente para ayudarme a enseñar a las personas que vienen a aprender con nosotros.

En Cal Gaudí todos trabajamos para ganarnos la vida y en las clases mis caballos me  ayudan a educar a los alumno porque les dejo que se expresen durante las clases. Ellos me ayudan a transmitir al alumno cuando no están cómodos o cuando el alumno pierde el equilibrio. Su manera de expresarse siempre es pacífica y por ejemplo si el alumno
no se equilibra bien al trotar simplemente bajan a paso para que se pueda re-equilibrar, ¡o bien me los lleva directamente a mi para que les corrija!

Para que los caballos y los ponis estén física- y mentalmente preparados los entreno yo personalmente varios días por semana. Es una de las razones de por qué mis caballos
trabajan igual de bien con un alumno de iniciación como de perfeccionamiento. Son pacientes pero sensibles y sobre todo tienen derecho a expresarse.

Estoy muy agradecida a mi familia, mis caballos, mis amigos y mis alumnos que todos están, y me han ayudado a ser posible tener a Cal Gaudí como base de mi enseñanza.