Es mi intención que Cal Gaudí sea un espacio muy natural donde humanos y caballos se pueden encontrar en un punto medio y en mutuo respeto. Sobre todo poniendo hincapié en el respeto del humano hacia el caballo. Cuando mis caballos no trabajan viven en manada y en libertad, algo que les ayudan a estar sanos física- y mentalmente para ayudarme a enseñar a las persona que vienen a aprender con nosotros.